SAN DIEGO (Daniel Taub / Bloomberg).- El bombero Sam Crays estaba en la comunidad de Rancho Santa Fe, en San Diego, donde el precio mediano de una residencia es de $2.4 millones, rociando retardador mientras un incendio incontrolado se propagaba a un matorral cercano. ''La vegetación se prendió y estaba a cinco pies (1,5 metros) de la casa'', precisó Crays, de 28 años. Dirigió su manguera contra las llamas y la casa se salvó.
Crays no trabaja para una estación de bomberos local o el Departamento de Bosques de California. Trabaja para American International Group Inc., la mayor aseguradora del mundo. Si usted es cliente de AIG y su casa ha estado amenazada por los peores incendios de California en los últimos cuatro años, obtiene un servicio que el vecino de al lado podría envidiar.
''Lo que tratamos de hacer aquí es suministrar a nuestros asegurados un nivel adicional de protección'', indicó Stan Rivera, director de protección contra incendios de AIG Private Client Group. La casa promedio asegurada por la filial tiene un valor de $1.7 millones.
Este año, AIG amplió su unidad de protección contra incendios forestales (Wildfire Protection Unit) a 150 códigos postales de California y Colorado --cuando fue creada en el 2005 eran sólo 14. La división tuvo la semana más atareada de su historia, ya que los incendios abarcaron al menos 719 millas cuadradas (1,861 kilómetros cuadrados) desde Santa Bárbara a San Diego, y destruyeron o dañaron cerca de 2,000 viviendas y 200 edificios comerciales, ocasionando al menos siete muertes.
La unidad de protección contra incendios forestales de AIG tiene seis camiones cisterna equipados para esparcir Phos-Chek, el retardador de incendios usado por el Servicio Forestal de Estados Unidos. Los clientes pueden solicitar que se esparza Phos-Chek en la vegetación que rodea sus casas antes de cada temporada de incendios.
Ante un fuego forestal, se envían camiones para aplacar las llamas que se extiendan hasta tres millas alrededor de la residencia y se rocían todas las áreas combustibles.
Tal protección no es barata. Sólo está disponible para clientes de AIG Private Client Group, que atiende a personas acaudaladas y sus familias. El cliente promedio gasta $19,000 al año en el seguro, que también puede cubrir yates, colecciones de arte y pedidos de rescate, precisó Rivera.
AIG Private Client Group tiene cerca de 55,000 clientes en todo Estados Unidos, reveló Rivera. California es ''uno de los mayores'' mercados del grupo, agregó.
El fuego destruyó al menos 43 edificios en Rancho Santa Fe en el norte de San Diego, que es calificado como el segundo código postal más caro del país por la revista Forbes Magazine.
La unidad de protección contra incendios forestales de AIG ha tratado cerca de 400 a 500 casas con retardador desde 2005. Hasta este año, indicó Rivera, la unidad había logrado tres ''salvamentos'' u ocasiones en que ``el fuego llegó hasta nuestras líneas de Phos-Check y allí se detuvo''.
La división ha desplegado sus seis camiones en el sur de California para ayudar a combatir los incendios de esta semana. Los vehículos han suministrado servicios de emergencia a cerca de 150 residencias esta semana, precisó Eddie Hosch, director de ventas y comercialización en Firebreak Spray Systems, un contratista que opera los camiones de AIG.






















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